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2012: deudas soberanas

Sunday, April 29th, 2012

Vengo medio lento actualizando el blog. A esta altura ya esperaba haber podido indagar en todos los puntos planteados a fines del año pasado. Lamentablemente estuve muy ocupado y medio olvidado y disperso con respecto al blog. Ahora quiero cubrir el segundo punto, deudas soberanas, ya que todavía estoy a tiempo de dar mi perspectiva antes de que se terminen de desenvolver los hechos (parte se resolvió hace poco con el canje griego).

De los otros dos puntos, escribiré en algún momento, pero no hay premura ya que difícilmente se encuentren cerca del centro de atención en el futuro mediato. Con suerte pueda comentar algo durante el resto del año.

Bueno, ahora al punto.

Deudas soberanas, economía y sistemas monetarios

La función del endeudamiento público a lo largo de la historia ha ido cambiando. Si vemos la historia de la deuda soberana argentina podemos comprobar que al principio los empréstitos tomados tenían un fin desarrollista bien marcado. Se puede ver fines similares en deudas soberanas tomadas al principio del siglo XX de todo el mundo. Sin embargo, en las últimas décadas esta toma de deuda con fin específico a dejado de ser la norma para ser solo parte marginal de las deudas nuevas (generalmente con organismos específicos, como el BID o el Banco Mundial). La mayoría de la deuda que emiten los países ahora es deuda corriente cuyo fin es financiar los gastos del gobierno, sean estos gastos corrientes, pago de deuda anterior o inversión. La consecuencia de este esquema de toma de deuda permanente es que los gobiernos pasan a depender fuertemente de la colocación de deuda, lo cual acentua los problema economicos en tiempos de crisis por medio de una retroalimentacion que paso a explicar.

Tasas de interés, deflación, inflación, demanda  y recaudación

La principal herramienta de los gobiernos para influenciar en la economía es la tasa de interés establecida por el banco central.  La relación entre la tasa de interés y la actividad económica se debe a que la tasa de interés influye en el costo de tomar préstamos en toda la economía. Si la tasa del banco central sube, esa tasa se traslada a los bancos y traspasa a todos los demás créditos. No es inmediato, pero hay una relación y causa directa. La importancia de la tasa de interés para los ciclos económicos y el desempleo es lo que llevó a que la mayoría de los bancos centrales se independicen un poco del poder político, así evitar que conveniencias circunstanciales (como elecciones cercanas) afecten la política monetaria.

El problema de la política monetaria para impulsar la economía es que tiene un límite rígido dado por la tasa de interés: no es posible bajar la tasa de interés por debajo de cero. Por lo que en situaciones donde la economía está en declive, puede que la baja de la tasa de interés no alcance para recuperarse, con lo que puede entrar en una espiral deflacionaria de la cual no se puede salir únicamente con política monetaria (situación llamada ¨trampa de liquidez¨, ¨liquidity trap¨ en inglés).

La contraparte a la espiral deflacionaria es la inflación, que se produce por haber demasiada liquidez en el sistema monetaria lo cual lleva a una espiral de aumentos de precios. El debate que ya hemos comentado sobre inflación/deflación sigue siempre presente debido a que es muy difícil tener una clara perspectiva de cuanta inyección monetaria es suficiente, ya que la velocidad de propagación por la economía no es inmediata, lo cual hace que las consecuencias de la política de hoy puedan producir resultados adversos en 2 años o más.

La receta dada por Keynes para salir de la trampa es aumentar la demanda total en la economía por medio de gasto público. La idea es que ya que la mayoría de los agentes económicos están en proceso de reducción de gastos para desendeudarse o por reducción de demanda (lo cual se retroalimenta creando la espiral deflacionaria), el estado puede tomar una decisión de aumentar gastos para así crear la demanda extra necesaria para parar el declive de precios.

El problema que no está tan bien contemplado por la visión keynesiana de aumento de gasto público para cubrir demanda es que cuando la economía entera de un país está en retroceso la recaudación es fuertemente afectada. Así es que cuando más necesita aumentar el gasto es justo cuando menos ingresos tiene el estado.

Deudas modernas

Con todo la anterior es que llegamos a la receta para el desastre: los gobiernos se han acostumbrado a colocar deuda permanentemente y llevan años aumentando la deuda en proporción al PBI. A medida que pasaban los años, el prestigio del país aumentaba, lo cual le permitía colocar deuda a menor interés y así tener una deuda ¨sustentable¨ cada vez mayor.

La hecatombe llega cuando un ciclo económico bastante largo entra en una etapa de declive y desendeudamiento. De repente una parte importante de la economía mundial se ve enlazado en negocios de difícil continuidad con una cantidad de deuda importante. De golpe todos están tratando de desendeudarse a la vez (o directamente en quiebra, que para el caso es lo mismo), lo cual nos lleva a una reducción drástica de la demanda agregada. El resultado es una economía en declive que como consecuencia trae que países con deuda ¨sustentable¨ pasen a ser cuestionados en su capacidad de pagos. No es la misma deuda que puede sustentar un país creciendo a 2% anual con superavit primario que una decreciendo con un déficit de 10%.

La consecuencia de todo esto es que justo en el momento crítico en el cual los estados deberían aumentar el gasto para cubrir la demanda faltante, la fuente de fondos que es el endeudamiento público pasa a tener un costo mucho mayor debido a las dudas (y riesgos) causados por los cambios de recaudación sufridos como consecuencia de la crisis.

La conclusión de todo esto es que la cantidad de deuda que un país puede tomar de manera ¨sustentable¨ es bastante menor a la que normalmente se pensaría debido a que el país tiene que poder superar una crisis para que realmente sea ¨sustentable¨.

Euro e integración económica

Los beneficios totales para las poblaciones de tener mercados más grandes fueron bien enunciados por Adam Smith en la Riqueza de las Naciones (An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations, título original en inglés) y no hay mucho debate sobre su validez. Es por esto que me sorprende que economistas reconocidos recomienden alegremente salirse del Euro a países como Grecia , sin medir las ventajas en el crecimiento económico producido a lo largo de su historia. Por problemas circunstanciales de exceso de deuda pública y costos relativos recomiendan perder todos los beneficios producidos por la mayor integración. Francamente me sorprende la falta de análisis y creatividad para plantear nuevas soluciones.

Por qué las deudas soberanas son distintas a las privadas

Hay algo importante a destacar sobre las deudas soberanas y como se las trata hoy en día. Cuando una empresa emite bonos, los compradores evalúan las perspectivas de crecimiento del mercado específico de la empresa, la capacidad del management, la situación del resto de la economía que afecta al mercado y demás factores que pueden afectar la capacidad de pago. Con todo esto y otros factores de valor relativo a alternativas de inversión, establecen un valor para la deuda lo cual establece la tasa de interés que termina pagando la empresa. Si la empresa funde, los acreedores pierden el capital. Cuando la situación de la empresa pasa a estar claramente peor, el costo de endeudamiento aumenta acorde al riesgo incrementado, pero difícil que crezca mucho muy rápido ya que la empresa enseguida se queda sin liquidez para colocar deuda. No es muy común ver que una empresa entre en un espiral de aumento de tasas que lleve en pocos años de 5 o 10% a tasas de 30% anual.

En cambio en deudas soberanas esta espiral ridícula de aumento de tasas ya es casi norma evolutiva de países en problemas. ¿Cómo puede ser que existan tomadores de bonos a 30% anual para países que claramente van camino a la quiebra? La sola existencia de un mercado de 30% anual de bonos soberanos es claro indicativo de riesgo moral y distorsión económica de incentivos. No estoy seguro de cómo se da esta distorsión, pero tomando como ejemploel caso reciente de Grecia, queda claro que la presión de bancos alemanes sobre el gobierno alemán llevó a Grecia  a dilatar una situación que hace ya un par de años debería haberse resuelto en quiebra. Mientras tanto los bancos alemanes y otros especuladores se vieron beneficiados con tasas ridículas, todas costeadas por los sacrificios de los griegos y los impuestos del pueblo alemán, francés, holandés y demás miembros de  la zona euro. Lo cual se traduce como transferencia de riqueza desde los países hacia los bancos y especuladores.

No tengo una idea clara de como evaluar y evitar este riesgo moral y abuso de los pueblos. Pero sí estoy seguro de que es necesario atenderlo. Como primera sugerencia, diría de poner un límite duro a la tasa de interés que un país puede endeudarse. Por ejemplo, si establecemos una regla de que el país no puede tomar deuda a tasa mayor a 10% anual, cuando la tasa ofrecida se acerca a ese límite  el estado se verá obligado a reducir gastos y otras alternativas para evitar emitir más deuda. Y si por ciclo económico, por mala administración o por la causa que sea, se ve sin posibilidades de colocar deudas a esa tasa, deberá declarar default y así renegociar la deuda y llevarla a un estado sustentable sin pasar por la etapa de espiral y transferencia abusiva de riquezas.

2012: perspectivas económicas

Wednesday, February 15th, 2012

Desde el 2007 estamos transitando una crisis mundial de exceso de deudas, comúnmente llamada en inglés “balance sheet crisis”  (crisis de balance). Lo que significa en pocas palabras es que demasiadas entidades contrajeron demasiada deuda a la vez y se están intentando “balancear” todos al mismo tiempo también, lo que produce una reducción de la demanda total. El problema grave con este tipo de crisis es que suelen tener un desenlace lento, tardando años en volver al pico anterior de desarrollo económico y tasa de empleo. La mayoría de los economistas creen que puede acelerarse el proceso por medio de estímulos estatales (como recomendó Keynes en los ’30) pero con los actuales niveles de endeudamiento soberano sumado a una persistente visión política de austeridad, ese camino no se está considerando. La influencia de grandes tenedores de deuda no ayuda, ya que ese estímulo fiscal probablemente produzca una aceleración inflacionaria, reduciendo el valor real de las deudas.  Pero eso es tema de otro post. Ahora veamos cómo viene la cosa:

USA

En los últimos meses está empezando a dar señales de aceleración de actividad. La mayoría de las amenazas internas de problemas están empezando a resolverse: los gobiernos estatales y municipales están estables y empezando a crecer en nivel de gastos, las propiedades están empezando a encontrar un piso de precios y aumento de actividad y las empresas están manteniéndose a la expectativa con una cantidad record de efectivo acumulado (y ganancias). Lo único que todavía tira para abajo la economía es la reducción de gastos del gobierno federal. Si no hay grandes shocks externos (ver Europa abajo), el futuro parece mejorar lentamente.

Europa

Acá es donde están los problemas graves. Como veremos en un futuro post, hay serios problemas en como funciona el endeudamiento soberano y las (pocas) políticas que se han implementado van en contra de lo que la mayoría de los economistas recomiendan, lo cual lleva a que una recesión en Europa en el 2012 sea entre muy probable y certera (hay indicios de que ya está en recesión).

La pregunta más importante ya no es si Europa crece o no este año. La pregunta importante es cuanto afectará al resto del mundo una recesión. Hay muchos pronósticos optimistas que dicen que USA no se vería muy afectado, lo cual haría que el resto del mundo tampoco sufra tanto. Pero algo que deberíamos haber aprendido con Lehman Brothers es que el mundo está más interconectado de lo que parece. Aunque la exposición a deudas europeas de bancos en USA sea mínima, una recesión fuerte en Europa puede afectar seriamente a todo el mundo. La mejor esperanza es que la recesión ayude a los gobiernos europeos a encarar más dramáticamente una solución y que sea leve y no tan brusca, lo cual ayude al resto del mundo a compensar.

Argentina

Lo que pasará con nuestro país es tan incierto como lo que pase con el resto del mundo, principalmente con Brasil, China, Europa y USA. Nuestra realidad actual es que somos altamente dependiente de nuestras exportaciones, ya que aunque nuestras deudas relativas vienen mejorando consistentemente desde hace algunos años, la imposibilidad de tomar crédito hace que el margen de maniobras sea mínimo. Dada la interconexión de Brasil, China y Europa (Brasil y Argentina dependen en gran parte de exportación de materias primas a China  y Europa es el principal mercado de las manufacturas chinas), la perspectiva de europea enunciada en la sección anterior es particularmente importante.

El problema principal que nos afecta es y va a ser por un tiempo la inflación. Es notable como una parte importante de nuestra clase política mantiene una aislada visión económica en la cual la inflación es poco importante. Para nada influye la importancia que se le da en economías mejor organizadas ni las muchas historias de imperios venidos a menos en gran parte por inflación (Roma y España, por ejemplo). Es claro que va a ser siempre difícil que nuestra clase política le de importancia mientras el resto de la sociedad no parece priorizarlo. Tenemos sindicatos chochos con grandes aumentos que nunca llegan a realmente superar la inflación, que encima muestran nula solidaridad por los demás trabajadores que no tienen los beneficios de las paritarias. Y empresarios que buscan obtener beneficios mientras puedan, sin tener en cuenta que a la larga nos jodemos todos, a pesar de entenderlo bien.

Claro está que hay una parte de la sociedad argentina que tiene la inflación como una preocupación importante. Pero claramente no es algo que esté bien instaurado en nuestra cultura. De otra manera, jamás podría un gobierno como el actual obtener 52% de los votos.

La importancia de la inflación en la estabilidad económica puede verse en este cuadro:

Si la deuda externa total (público + privado) supera el 50% del PBI, con una inflación de más del 10% hay una tendencia a crisis de deuda (66% de probabilidad). La deuda externa total argentina ronda el 45% actualmente, y la inflación real está cerca del 20%. El corte del gráfico parece indicar que con menos de 50% de deuda la cosa no es tan grave, pero vale la pena entender que los cortes están hechos para maximizar diferencia. Esto quiere decir que 50% es el punto a partir del cual la deuda pasa a ser un problema mayúsculo si ignoramos las demás variables y 10% es el corte para inflación. Aunque no tenga los datos para hacer el cálculo, es bastante probable que 20% de inflación de altas chances de crisis con una deuda cercana al 50%.

No quiero decir con esto que pienso que una crisis es certera. La política actual argentina es particularmente lejana a lo típico. El factor importante que hace que no seamos bien considerados por el gráfico es que el nivel de toma de deuda externa del país en los últimos tiempos es particularmente bajo. Esto hace que los intereses externos que pagamos por deuda pública sean cada vez menores, lo cual disminuye el riesgo de default externo. Eso agregado a que el financiamiento externo está siendo reemplazado en gran parte por endeudamiento interno en pesos, lo cual hace que la inflación (acompañada de devaluación) haga a las finanzas públicas más sostenibles que lo que normalmente serían en estas condiciones.

El problema con tratar de evaluar la situación es que estamos transitando aguas turbulentas y poco transitadas. Con tan pocas fuentes de financiamiento y una economía tan volátil, una crisis se puede formar de un momento al otro.  Y no tenemos muchos datos históricos de que medidas tomar para mejorar la situación.

Por lo pronto, medidas como las quitas de subsidios al transporte y servicios públicos, ayudan a un uso más racional de los recursos, lo cual mejora nuestra balanza de pagos, mejora nuestras posibilidades de obtener divisas para pago de deuda externa, mejorando nuestras chances a futuro. Junto con evitar devaluar demasiado para no fomentar más la inflación, son algunas de las medidas necesarias para estabilizar nuestra economía.

Lo único importante que falta hacer es reducir fuertemente el aumento del gasto público. El incremento interanual en pesos del gasto debería ir bien por debajo de la inflación, entre 2/3 y la mitad.

2012

Saturday, December 31st, 2011

Ya cerrando el 2011, quiero terminar contando algunas de las perspectivas que estoy teniendo sobre estos tiempos, los problemas que estamos teniendo y de cómo podremos superarlos. Listo acá los temas e intentare luego explayarme en cada uno en posts apartes.

  • 2012: perpectivas económicas. Hoy estamos todavía sufriendo las consecuencias de la crisis que comenzó en el 2007 y que promete una importante segunda parte pronto. En un post aparte contaré lo que entiendo del problema y de que puede pasar en el futuro.
  • Deudas soberanas: relacionado con el punto anterior, le dedico un punto aparte porque creo que este es un problema que recién empezamos a entender. El problema de deuda que tiene Europa está dando indicios fuertes de que las deudas soberanas no sólo se salen de control por excesos si no que existen formas de entrar en crisis de las cuales no podemos responsabilizar a gobiernos.
  • Impuestos relativos y paraísos fiscales: la creciente globalización y comercio mundial están exacerbando un problema que se nota aún más en períodos de crisis. Los gobiernos compiten entre sí por atraer inversiones y radicar empresas, lo cual lleva a los gobiernos a cobrar cada vez menos impuestos corporativos, produciendo mayor desigualdad y acumulación de riqueza.
  • Migraciones y cultura: Internet está produciendo un efecto notable en la movilidad de la gente. Dado que encontrar información de otros lugares y mantener contacto es mucho mas fácil que hace 5-10 años atrás, el porcentaje de personas que están dispuestas a reubicarse está creciendo. Esto puede ser muy bueno para reducir pobreza y aumentar la igualdad entre distintas naciones, pero produce también un riesgo de pérdida de diferencias culturales. La frase “Los países  extranjeros ya no son lo que eran: hacen lo mismo en todos lados” es cada vez más real.

Espero que todos tengan un feliz y prospero 2012. Y no se tomen muy en serio profecías apocalípticas. A ver si todavía tienen que seguir viviendo…

 

Suerte!

El Acuariano