Salida

April 2nd, 2011

En los últimos meses pareciera que la mayoría de los analistas económicos y de inversión se están convenciendo de que la crisis que comenzó en 2007 está en el pasado y que espera un futuro de crecimiento. Sin embargo, no son pocos los que coinciden en poner resguardos. La crisis pareciera estar superándose, pero hay muchas dudas en cuanto a la manera. Estas dudas surgen de un importante desacuerdo entre las causas de las recesiones y de como superarlas.

Desendeudamiento natural vs intervencionismo

Existe una idea general de por que se producen los ciclos económicos y las recesiones. El concepto básico es que las economías crecen hasta encontrar su límite para luego reacomodarse. El crecimiento se ve impulsado por apalancamiento (deudas) que en el momento del reacomodo se reordenan. El problema es que si el endeudamiento es grande, se producen muchas quiebras que lleva a que la economía se destruya mucho más que lo que el reordenamiento supondría. De estos conceptos parten dos posturas:

Keynesianismo: para evitar una caída económica excesiva, propone que el estado genere la demanda faltante.

Laissez faire: el estado no debe intervenir en la economía para no distorsionar.

Ambas posturas tienen razones que las justifican. Es válido (y visible en la historia) pensar que sin acciones de parte de los estados una crisis puede nunca tocar fondo. También es cierto que toda intervención estatal produce alguna forma de distorsión. El problema es que pareciera ser imposible aceptar que ambas cuestiones son válidas y buscar un punto de equilibrio. Es impresionante ver como cada lado muestra lo equivocado que esta el otro sin notar los agujeros que la propia teoría tiene. Y en esta discusión entre extremos, nos perdemos la posibilidad de ver nuevas alternativas, como sucede casi siempre con las falsas dicotomías.

En esta miope visión del mundo es que se debate entre depresión e inflación. No hace tanto eran muchos los que decían que se venía otra gran depresión, aún peor que la de los treinta. Algunos argumentaban que era inevitable. Otros que había que tomar medidas urgentes y mayores a las que se tomaron. Del otro lado están los que dicen que el intervencionismo de la Fed va a producir galopante inflación cuando la economía repunte.

Distintas perspectivas

En la Business Week de la semana del 20 de Diciembre de 2010 hay un articulo titulado “Currency” que describe la preocupacion por la actividad de la Fed y la inflacion esperada:

Taken literally, “printing too much money” was not the thing for anyone to worry about in 2010. The amount of currency printed and put in circulation has risen only 18 percent, or $140 billion, since the Fed went into monetary overdrive in 2008. What has grown by $1 trillion , or 2100 percent, is something else:  banks’ deposits at the federal reserve. [...] When the economy revives, banks will start making more loans, putting real money into people’s pockets. To much money chasing too few goods is the textbook couse of inflation.

El temor planteado, con el cual coincido, es que las medidas monetarias que tomó la Fed hicieron que las reservas de los bancos se vaya por las nubes. Como en un periodo de baja economica nadie pide plata prestada, todavia no tiene mayor consecuencia. Pero los bancos estan deseosos de poner toda esa liquidez en algo que les genere redito. Cuando la actividad economica reflote, toda esa liquidez se va a traducir a prestamos. Prestamos que aumentaran el circulante rapidamente y que produciran inflacion.

Keynes presentó ya en los años 30 buenos argumentos en contra de usar solo medidas monetarias para combatir una crisis profunda:

[...] If a reduction in the rate of interest was capable of providing an effective remedy by itself, it might be possible to achieve a recovery without the elapse of any considerable interval of time and by means more os less directly under control of the monetary authority. But, in fact, this is not usually the case; and it is not so easy too revive the marginal efficiency of capital, determined, as it is, by the uncontrollable and disobidient psychology of the business world. It is the return of confidence, to speak in ordinary language, which is so insusceptible to control in an economy of individualistic capitalism. [...]

John Maynard Keynes, “The general theory of employment, interest and money”, Chapter 22: “Notes on the trade cycle”

Lo que Keynes destaca es que de nada sirve que haya abundancia de dinero si nadie está dispuesto a prestarlo ni tomarlo prestado. La consecuencia de usar medidas monetarias para intentar aumentar el circulante de dinero es que aumenta la cantidad de dinero disponible sin necesariamente aumentar el circulante. Y dado que no existe una manera eficiente de retirar el dinero disponible de parte de las autoridades monetarias, ese aumento de dinero pasa a ser una bomba inflacionaria de tiempo diferido. Este es el temor de la gente que augura hiperinflación. Es un temor que entiendo y comparto. Temor que los detractores de Keynes incluso comparten (si tan solo lo leyeran detenidamente…).

Conclusión

La realidad de todo esto es que no sabemos bien que va a pasar. Hemos visto períodos en que ningún aumento del dinero disponible alcanzo para evitar una depresión. Esto se explica fácilmente al entender el proceso de quiebra: cuando una entidad quiebra debido a una deuda que no puede pagar, esa deuda desaparece del sistema monetario. En pequeñas cantidades, no llega a notarse. Pero si las quiebras son masivas, empieza a haber una reducción monetaria.

Por esto, una depresión sigue siendo un temor latente (aunque con poco pulso). Y nunca hemos tenido una crisis tan fuerte a la cual se haya tomado medidas monetarias tan fuertes como respuesta, lo cual hace de la inflación extrema un miedo muy válido. Solo el tiempo dirá cuáles serán las consecuencias y solo después de un tiempo encontraremos explicaciones falaces a lo sucedido.

Lo único que creo que es claro error es  pensar todavía, después de ver muchos buenos argumentos y evidencias suficientes para comprobar lo contrario, que se puede evitar una depresión solo con medidas monetarias. Para salir de una depresión, el dinero debe fluir. Y para eso se necesita fuertes gastos directos, que por tamaño solo los estados pueden asumir.

Anatomía de una burbuja

August 24th, 2010

Con la crisis mundial de 2007-2008 ha reflotado la literatura que se dedica a diseccionar y explicar las razones de las crisis. De mi entender residual de la lectura de  algunas de las recientes publicaciones sale la siguiente explicación.

Burbujas

Las principales crisis económicas se explican en muchos lados como producto de burbujas en la valuación de algún bien o categoría de bienes. La anatomía de una burbuja puede sintetizarse en 3 partes: cambio de condiciones, aceleración y quiebre.

Cambio de condiciones

El inicio de una burbuja se produce cuando la experiencia colectiva del mercado se ve alterada por alguna serie de factores que llevan a un cambio en el comportamiento. En el caso de la crisis Subprime, se puede identificar esos factores en: tasas de interés muy bajas por un período inusualmente prolongado, insentivos directos a créditos hipotecarios, inovación en productos financieros que trasladan riesgos y alejamiento de inversiones de riesgo (debido a las crisis .com y emergentes).

La forma básica de la etapa inicial es una atracción excesiva de inversión hacia un mercado determinado justificándose en factores nuevos.

Aceleración

La etapa de aceleración de una burbuja se carateriza por el concepto de retroalimentación (feedback). La idea es que el crecimiento inicial del mercado que quizás era justificable en las nuevas condiciones, se refuerza cuando el crecimiento económico de los actores lleva a reinversiones a través de apalancamiento (crédito). Como ejemplo en la crisis Subprime, muchas personas tomaron créditos hipotecarios usando sus casas como garantía con lo cual compraron  otros inmuebles, usando el excedente para consumo. El aumento de demanda en el mercado inmobiliario debido a todos los nuevos compradores, produjo un aumento de valor que permitió a los recientes inversores tomar nuevos prestamos, más caros, para seguir invirtiendo y gastando.

La característica de la etapa de aceleración es el crecimiento de todo tipo de crédito y especialmente la multiplicación de inversores en ese mercado específico: de repente pareciera que todos están haciendo mucha plata comerciando en ese mercado, lo cual ayuda a la retroalimentación.

Quiebre

En algún momento, la saturación del mercado produce que leves cambios en las condiciones (o incluso simple agotamiento) lleve a que el crecimiento del mercado se frene rápidamente. La falta de crecimiento lleva a que los tan ávidos buscadores de ganancias empiecen a buscar otros mercados más redituables. Y tarde o temprano, los precios empiezan a caer cuando la cantidad de actores tratando de salir crece, terminando en un caída brusca cuando los que se quedaron esperando a que las cosas mejoren se dan cuenta de su error y empiezan a buscar la salida en masa.

Burbujitas

Se puede observar en la historia de los últimos 20-30 años de la Argentina varias pequenias burbujas. Que yo recuerde puedo mencionar: video clubs, canchas de paddle, parripollos, pizzerias, taxis, estaciones de servicio. Ninguno de estos mercados fueron suficientemente grandes para como producir quiebres importantes en la economía. Para que ello ocurra es necesario un apalancamiento importante de los distintos actores económicos, que lleve a un crisis de crédito. Es por esto que muchas de las crisis importantes a nivel global empiezan en unos pocos mercados: inmuebles, valores, comodities (particularmente petróleo). En nuestro país es más común que las crisis económicas precipiten estallidos de burbujas a que burbujas produzcan una crisis económica.

Mercado inmobiliario argentino

Es mi parecer que el mercado de inmuebles de Argentina vive actualmente una burbuja.  Usando los conceptos anteriores, este es mi análisis:

Cambio de condiciones

La crisis de 2001 llevo a un quiebre importante en la forma de ahorro de la población. La pesificación de los depósitos llevaron a una parte importante de la población a tener particular temor a dejar dinero depositado y cualquier forma de inversión financiera como corolario. Esto reforzó una ya arraigada tradición de inversión en ladrillos, proveniente de los inmigrantes del siglo 20 (particularmente italianos y españoles).

En resumen, el cambio de condiciones se manifiesta en una valoración excesiva de inmuebles como forma de conservar valor, sumado a un mercado inicial depreciado (los precios de 2002 eran casi la mitad del promedio de la década anterior).

Aceleración

En los ultimos 8 años los inmuebles en la Argentina aumentaron a un promedio de 15% anual. Aunque los mayores aumentos se dieron en los primeros años y pueden atribuirse a una recuperación, los precios superaron en el 2006 los valores promedio de la decada del ’90, que ya de por sí puede considerarse sobrevaluada (por sobreapreciación monetaria). Ahora superaron en 50% esos valores.

¿Es sostenible aumentos de 15% anual en dólares? Como referencia, en USA no llegaron a 15%, con aumentos interanuales de cerca de 10% en el techo de la burbuja (2005-2007). La inflación está disfrazando en nuestro país aumentos de precios absurdos en otras épocas.

También se puede apreciar como síntoma de aceleración la cantidad de personas que cada uno conoce que está comprando inmuebles como forma de ahorro o inversión.

Y como tercer indicativo, la tenaz ignorancia de valores históricos del mercado: mucha gente piensa que las propiedades siempre aumentan de valor. No hay que ir muy lejos en el tiempo para notar que eso está lejos de ser cierto. En 1977 los valores promedio rondaban 300 USD por m2; subieron hasta 1300 USD por m2 en 1981 para luego bajar a 400 en 1983. La desconsideración por estos factores históricos de variación es señal importante de aceleración.

Quiebre

No hay indicios de quiebre todavía. En el 2009 hubo una importante desaceleración de precios y ventas, pero este año parece recuperarse. Sin embargo, tomaría con cuidado inversión en inmuebles, ya que en un mercado tan acelerado, muchos factores externos pueden precipitar la caída. Algunos factores a tener en cuenta:

Aceleración inflacionaria: Con la inflación actual en más de 25% anual, la estabilidad económica del país es difícil. Históricamente inflación mayor al 10% y deuda externa total mayor a 50% (66% actualmente para Argentina), son un buen pronosticador de crisis. Aunque la situación actual del país es muy particular para hacer comparaciones, no es bueno ignorar tan fuerte correlación histórica.

Factores externos de demanda: gran parte de la bonanza económica argentina de los últimos 8 años proviene de un crecimiento en el consumo de bienes primarios por parte de China e India, principalmente soja. Teniendo en cuenta la incidencia de esto en el mercado inmobiliario, cualquier retracción en esta demanda puede ser detonante importante para el mercado inmobiliario.

Agotamiento: George Soros describe la etapa de quiebre de una burbuja como un sinceramiento. Los precios se alejan tanto de lo que es fundamentalmente razonable, que poco a poco la gente empieza a desconfiar.

Bajo esta perspectiva, es mi opinión que el sinceramiento hace rato que paso su momento. Cualquier comparativa con valor intrínseco del mercado inmobiliario argentino es alarmante: comparar precios promedios con ingresos, precios de  alquiler o con otros mercados inmobiliarios nos da valores ridículos. Esto me lleva a reforzar la idea de que gran parte de este crecimiento de precios se debe a falsas espectativas de conservación de valor y a especulación. Ambos factores que tenderían a exagerar el quiebre cuando el sinceramiento finalmente llegue.

Referencias:

Nouriel Roubini: Crisis Economics: A Crash Course in the Future of Finance

George Soros:

The Crash of 2008 and What it Means: The New Paradigm for Financial Markets

The Crisis of Global Capitalism: Open Society Endangered

http://dealbook.blogs.nytimes.com/2010/06/10/the-full-soros-speech-on-act-ii-of-the-crisis/

John Maynard Keynes: The General Theory of Employment, Interest and Money

Reporte Inmobiliario: http://www.reporteinmobiliario.com/

The Crisis of Global Capitalism: Open Society Endangered

W

August 8th, 2010

Actualmente se está intentando a nivel mundial mantener el equilibrio entre la inflación y la deflación. Cuando se produce una recesión importante en una economía, se destruyen muchas estructuras productivas, lo cual lleva a desocupación, quiebras y baja del consumo. Esta baja de consumo retroalimenta la recesión, lo cual puede llevar una espiral de quiebras-desempleo-deflación, como pasó en los ’30s.
La receta conocida contra esa espiral es alimentar la economía con menores tasas de interés y otras medidas de inyección monetaria. El peligro con estas medidas es que se cree demasiado dinero, lo cual lleve a un pico de inflaciónque luego es difícil de controlar. Como todas las medidas conocidas tienen cierta latencia en funcionar, es difícil usar la cantidad justa. Ahora están tratando de mantener el equilibrio.

Los resultados posibles son:
- Perfecto equilibrio. Se logra despejar rápido el problema (en 2 años, por ejemplo), con mínima inflación (menos de 5% anual).
- Se quedan cortos. Se entra en una depresión. Sería una segunda versión de los ’30s (o un largo período, pero más tranquilo, como la década perdida de Japón).

- Se pasan de emisión monetaria, la inflación se dispara. Hyperinflación. Caos.

Estos resultados son aplicables a cada bloque monetario (USD y Euro principalmente, Yen en menor medida). Hasta ahora parece que EE.UU. optó por arriesgarse más a la inflación y Europa más a deflación. Supongo que por razones históricas, en EE.UU. se teme más una depresión que a inflación. En la zona Euro siempre fue prioritario el valor de la moneda, seguramente influenciado por la historia francesa y (principalmente) alemana de inflación en el período entre guerras.

Todavía está por verse si esta crisis tiene una segunda parte. Técnicamente, los mercados están en plena deliberación. El veredicto no tardará en llegar.