Lo atamo con alambre, lo atamo

September 25th, 2011

Nuestra cultura tiene una habilidad de adaptación a circunstancias difíciles que vale la pena destacar. Realmente produce admiración lo que logran los argentinos cuando la situación es difícil. Desde investigación con pocos recursos hasta trueque y cooperativismo para sobrevivir, nuestra capacidad para resolver rápida y efectivamente (aunque precaria) las cosas es muy buena.

El problema grave es nuestra total incapacidad para pasar a hacer las cosas bien cuando la precariedad ya no es necesaria. Así justifican algunos pagar sueldos en negro con empresas de 10 empleados o más, o dibujar números económicos desde el gobierno. Para lograr una economía consistentemente creciente necesitamos previsión y respeto de las reglas, para lo cual tenemos que lograr enfocar nuestra creatividad para la solución de problemas de una manera más ordenada. Y no mantener la precariedad solo por costumbre.

http://www.youtube.com/watch?v=9ZOBiLqbfBU

Fito Paez, valores y ballotage

July 17th, 2011

Son muchos los que han criticado a la carta de Fito Páez en Página/12. Calificar a la mitad de la población electoral con semejantes términos quizás muestra un foco de falta de formas y de criterio. Pero, ¿desde cuándo lo que piensa la mitad de cualquier elección implica  razón y coherencia? La mitad aproximada de electores votaron a Menem en 1995 y por allá yo tenía ideas parecidas a las de Fito. No podía comprender como un gobierno que estaba mostrando un nivel de corrupción y mafia insólitos tuviera un apoyo mayoritario. Hoy suelo pelearme con la gente en discusiones al intentar destacar sus bondades, sin negar las penurias.

Pero el insulto no lleva a nada. Solo justifica a la gente en su pensamiento, ya que al usar insultos en nuestros argumentos es fácil descartarlos. Prefiero buscar entender y criticar desde lo que entiendo. Y a mi entender, el problema es que los argentinos tenemos memoria corta y muy poca visión de futuro. Nos preocupa más “que me vaya bien mañana” a “que algún día tengamos una patria próspera y feliz”. El problema también es que nos llenamos de bronca y votamos en contra, en vez de buscar alguna idea que ande perdida por ahí , y darle todo nuestro a apoyo hasta que nos convenzan del todo de que no valen la pena (o quizás cambiado el país).

No comparto despotricar contra la mitad de los electores. Pero si puedo entender algunas razones. ¿Qué futuro nos espera si apoyamos un gobierno que no esconde sus malos tratos (como contratar a amigos para carteles y obras), que cree que la solución al “problema habitacional” es sacar a palos a la gente, que piensa que importa más ordenar el tránsito que educar y mantener saludable a la gente. No voy a decir que el gobierno macrista no tiene logros. Pero en conjunto abruman los perjuicios a lo que considero fundamental para una Nación prospera. Y eso sí da asco.

Inmigracion “ilegal”

Parte de lo que se lo acusa a Macri es de insensibilidad social, al querer culpar a la inmigración ilegal de nuestros problemas habitacionales. Me pregunto si sabe en que país vive, ya que es diíicil de defender en nuestro país el concepto de “inmigrante ilegal”:

[...] y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino [...]

Habitar libremente la Argentina está en el preambulo de nuestra constitución y muy arraigado en nuestra cultura. No creo que sea bueno que hablar de inmigración sea un tema tabu. La inmigracion afecta el desarrollo social de un país y para que sea positiva tiene que tener guía y atención. Pero partiendo de la base de que todos son bienvenidos. Solo después podemos comentarles nuestras exigencias y preocupaciones para poder dar el mejor espacio posible.

Esta forma de atacar inmigrantes como causa de nuestros problemas no es más que un chivo expiatorio, digno de políticos facistas y xenófobos como abundó a principios del siglo XX, y que sirve de excusa para no buscar las causas que hacen que la migración sea un problema en vez de una bendición (como debería ser). Si el gobierno de la ciudad está preocupado porque no hay espacio para tanta gente pobre, debería fijarse que es lo que hace que la gente prefiera estar en las calles de Buenos Aires que en otras partes. Algo de lo que hacemos todos en Buenos Aires no cierra para el objetivo de tener una ciudad “linda”, sin miseria. Creer que la solución está en eliminar los pobres echándolos a patadas es triste. Todos los que viven en Buenos Aires, consiguen sustento en Buenos Aires. Que vivan tan mal habla de nuestra incapacidad como ciudad.

Tampoco creo que haya muchas soluciones a la inmigración pobre sin prestar una buena atención a lo que pasa más allá de nuestros ombligos. El mundo entero está con problemas de inmigraciones que no pueden sostener, y si no empezamos a buscar soluciones que lleven a que la gente viva bien donde esté, el problema solo va a empeorar cuanto más “libre” pretendamos que sea el mundo. Pronto llegaremos a un punto de inflexión donde nos daremos cuenta que estamos siendo muy hipócritas en como aplicamos los principios de libertad: no todos somos igual de libres.

Ballotage

Finalmente, quiero destacar la bronca que me da que periodistas hagan notas sobre lo absurdo de hacer un ballotage cuando el resultado ya esta “cantado”. Entiendo las pocas ganas de muchos electores de perder otro medio día a ir a elegir entre dos opciones que no les entusiasman. Pero despreciar nuestro sistema electoral de parte de un periodista me parece patéticamente antidemocrático. El sistema de Ballotage se hizo para aumentar la representatividad de un candidato, particularmente por la tendencia al “antivoto” que tienen las democracias. Permite evitar que el candidato que gane sea el de mayor imagen negativa (como hubiera pasado en Argentina en el 2003). Si es tan cantado el resultado actual, entonces hay que promover un cambio en la ley electoral que establezca mejores rangos. Pero dudo que eso sea cierto, ya que hay buenos ejemplos de votaciones más dispares que han cambiado a último momento. Y no  creo que los que pensaron el sistema electoral hayan sido tan idiotas para como no darse cuenta.

Lo peor del asunto es que puedo perfectamente imaginar a los mismos periodistas que argumentan la pérdida de tiempo y plata que será la futura elección de Buenos Aires haciendo notas comentando casos históricos de cómo se dio vuelta una elección si la situación fuese invertida. Cada vez es más fácil ver como la orientación de las notas está dada de acuerdo a los gustos personales de los periodistas. Me deja con una sed de análisis que no tengo donde saciar. Y con ganas de votar a Filmus, solo para joderlos.

Libertad y equidad

June 18th, 2011

Hace poco terminé de leer la obra cúlmine del economista austríaco Friedrich August Hayek, titulada “The Road to Serfdom” (El camino a la servidumbre). Es un libro importante para leer en estas épocas ya que es la principal fundamentación atrás de políticas liberales y la llamada “reaganomics”. Margaret Thatcher y Ronald Reagan seguían el pensamiento promovido por esta escuela  cuando implementaron sus políticas.

Leer este libro fue importante para como tener una visión integral de los fundamentos atrás de los dos extremos de la teoría economico-social actual. Su argumento principal es una advertencia social sobre la tendencia al totalitarismo del comunitarismo y como la perdida de libertad individual por “el bien común” puede llevar gradualmente a un gobierno totalitario.

Antes de leer The Road to Serfdom leí el libro de John Maynard Keynes “The General Theory of Employment, Interest and Money”, en el cual Keynes detalla su teoría económica que lo lleva a promover intervencionismo estatal en momentos de crisis, especialmente cuando se tiende a una espiral deflacionaria.

Normalmente se toma a estas escuelas de pensamiento como contrapuntos distantes de la filosofia economica (en http://www.youtube.com/watch?v=d0nERTFo-Sk hay un video de rap haciendo humor en base a esta “pelea”). Me gustaría acá destacar los puntos en común. El problema que vengo insistiendo en este blog es que nosotros, las bestias animales humanas, tendemos a buscar historias que fundamenten nuestras creencias, lo cual nos lleva a ignorar y negar lo que no nos gusta y promover lo que queremos. En cuestión de teorías opuestas inconsistentes, cada bando termina ignorando las debilidades de la teoría propia y concentrándose en las debilidades de la otra.

Mi propuesta es sencilla: juntemos los puntos comunes y difíciles de discutir y resaltémolos. Veamos los agujeros y peligros de nuestra teoría y demosle la importancia necesaria para no cometer obvios errores de juicio.

Problemas de interpretación

Algo que me queda claro después de leer ambos libros es que ambos autores son liberales: ambos promocionan una forma de organización social basada en libertades personales y mercados abiertos. La diferencia es que mientras que Hayek hace una fuerte advertencia sobre el peligro de la restricción estatal a las actividades de las personas, Keynes hace hincapié en que los mercados no son perfectos, que tienden a la exageración y que cuando se desvirtúan hay un rol importante de parte del estado para evitar dolor innecesario a la población (dolor traducido en desempleo). Equiparar a Hayek con un burgués desalmado y a Keynes con un comunista es un buen ejemplo de la simplificación ignorante que pueden tomar los dogmas.

De la interpretación a la barbarie

Otro problema importante que noto al interpretar las posiciones de uno y otro lado es como se targiversa todo para promover posiciones injustificables. Es llamativo que gente que se considera “liberal”, como los seguidores de Reagan, no tienen problemas en restringir libertades individuales siempre que no sea en contra del interés de ciertos grupos empresarios y comunidades. De otra manera sería imposible entender la promoción de “la guerra contra la droga” y la persecución del consumo que creció mucho durante los años de Reagan. Hay lugar para la regulación del comercio y la prohibición del consumo en lugares públicos, para preservación del orden público. Pero no hay forma de conjugar la libertad personal con la prohibición de tenencia y consumo en lugar privado y propio.

Ni hablar de la promoción de guerras, carreras armamentísticas e intervención en otros países. No hay cuestión que vaya más en contra de la universalización de principios de libertad que querer dominar e imponer ideas a costa de fuerza.

Más bien parece que los extremos del expectro político están usando buenos principios para justificar gustos propios. La izquierda utiliza el principio de equidad para promover control estatal de la economía y así evitar injusticias sociales (pobres), olvidándose que  el control estatal con certeza produce inequidades basadas en política en vez de economía. Un tirano popular no deja de ser tirano.

Por otro lado, la derecha enarbola la libertad individual, justificando libertades a empresas que personalmente nunca aceptarían, como la libertad de explotación sin condiciones mínimas de dignidad. Aunque la mayoría de la gente defiende su postura porque considera más importante su máxima (libertad por un lado, equidad por el otro), las posiciones que se defienden terminan siendo contradictorios a esas máximas.

Progreso

Lo peor de todo es que tanto oponerse al otro lado, nos estamos perdiendo de progresar. Ya esta altura debería ser claro que libertad y equidad no son ideales fácilmente compatibles. Para que la humanidad pueda progresar en ambos sentidos tenemos que buscar el equilibrio: libertad regulada, para evitar pisar libertades de otro. Y equidad de oportunidades, hasta donde sea posible.

En este sentido creo que las dos políticas más importantes cuyo tiempo ya está hace rato pasado son la libertad de consumo y la limitación de la herencia. No existe ni un poco de libertad si no somos libres de consumir lo que queramos en nuestro entorno privado, ni la más mínima equidad si se puede heredar medio mundo sin mérito alguno.