Crisis hipotecaria mundial (2007-?)

Les cuento de manera resumida (sí, está resumida) la actual debacle mundial. Está dividida en 5 partes y orientada para Argentina. No soy economista ni nada parecido, así que no se fíen en mi análisis. Los datos son aproximados y tomados de las referencias.

Para los que no quieran leer, acá hay un resumen con humor de la situación.

Primera parte: tasas de interés y falta de conciencia al pedir plata prestada

El negocio de los bancos es pedir plata prestada y prestarla. Eso lo sabemos todos. Uno de los principales prestamista de bancos es el gobierno. La famosa “tasa de interés” de la Fed es la tasa con la cual le prestan a los bancos. Es una tasa de referencia, con lo cual todas las demás tasas suelen ajustarse en función a esa.
Lo que pasó allá lejos y hace tiempo es que hubo todo un quilombo porque la cantidad de nuevos “start ups” de tecnología que estaban creandose y el éxito relativo de algunos hizo que todos los inversores del mundo se desesperen por no perderse al próximo “Intel”, “Microsoft” o “Google”. Lo cual llevó a que cualquier proyecto que tenga alguna palabra tecnológica en su título le caigan millones de inversión. No tardó mucho en notarse de que estas empresas estaban valiendo más en el mercado de lo que iban a dar jamás en ganancias, simplemente porque había millones puestos en inversión. Cuando la plata empezó a moverse a otros rubros, se produjo pánico y la “Burbuja .com” estalló.
Como consecuencia del estallido había un montón de plata de inversión sin destino. Sumado a algunos manejos dudosos de la economía de USA, esto significó una pequeña crisis en EE.UU. cerca del 2000. Los inversores clamaban por baja de la tasa de interés, que pasó de 6.5 en diciembre de 2000 a 1.75 a principios de 2002, impulsada también por la reconstrucción después del 11/9/2001. Como la economía no se terminaba de recuperar, en parte por culpa de escándalos de contabilidad de las grandes empresas (se acuerdan de Enron?), la Fed siguió bajando la tasa de interés hasta llegar al 1% en junio de 2003, el nivel más bajo en 50 años.

Fue en ese momento donde empezaron a hacer “fruta hipotecaria”. Como la fed prestaba plata a 1%, los bancos podían represtarla a poco más. Empezaron a dar hipotecas a lo loco con tasas de interés variables de 2 o 3%. Cuando la gente a la que se le podía prestar “razonablemente” se acabó, decidieron prestarle a gente que era menos razonable prestarle.

Obviamente, toda esta disponibilidad de créditos para gente nueva, hizo que los inmuebles suban a lo loco. Lo que trajo aún más gente al mercado de las hipotecas (hipoteco mi casa a 3% anual, me compro otro inmueble a un precio parecido y lo vendo en un año y me gano un 10%).

El problema vino cuando la Fed empezó a notar que las cosas se estaban yendo a la mierda y decidió poner el freno. La tasa de interés pasó de 1% en mayo de 2004 a 3% en mayo de 2005 y a 5% en mayo de 2006. Como gran parte de las hipotecas eran con tasas variables, las tasas pasaron de un cómodo 2 o 3% a un muy difícil de pagar 10 a 12%.

En la serie Boston Legal, en el 2007 (S04E10, “Green Christmas”), hicieron un capítulo que muestra interesantemente un ejemplo. Un empleado de la empresa de abogados había pedido un crédito hipotecario en el 2004 (asumimos cuando la tasa de referencia era 1%). Al principio la tasa de interés era del 2%. Para el 2007 era del 12%. Este es el análisis que hago de la situación:
En el capítulo comentan que el banco incitó a sacar más plata y no menos. Asumiendo que, como es costumbre, le permitían tener como cuota 1/3 del ingreso y suponiendo un ingreso entre 3000 y 4000 dólares, con 2% de interés un préstamo de 300000 dólares a 30 años y sin pago inicial (como decía el capítulo) da una cuota mensual de 1100 dólares aproximadamente, pagando casi la mitad de intereses. Al 12% de interés anual la cuota es cerca de 3100 dólares, con casi todo (3000) de intereses.

Entonces, ¿qué pasó cuando subieron las tasas? Una importante parte de las hipotecas “cayeron”. Los que habían comprado con esas hipotecas al borde de la capacidad con 2% de interés, ni bien subió un poquito el interés no pudieron pagar. Con lo cual el banco remató sus casas. Cuando la cantidad de casas en remate fue creciendo, los precios de casas se desplomaron. Hubo bajas de más de 15% en un año. En algunos lugares bajaron más de 30% desde su máximo. Con lo cual, individualmente la situación era algo así:

  • El banco había pedido prestado 300 mil dólares para prestar para una hipoteca. Tenía que pagar 5% o 6% por este préstamo.
  • El dueño de la casa podía pagar cerca de 4%, con lo cual le sacaron la casa.
  • El banco se quedaba con una casa de 200 mil dólares para recuperar los 300 mil dólares.

En resumen, CAGARON!!!

Segunda parte: pasarle la bola a otro (y asegurarse de que no vuelva!!!)

La pregunta que yo me hice y creo que muchos se harán: ¿tan boludos son los bancos hipotecarios que no saben que corren un riesgo altísimo dando créditos que dependen de una tasa de interés históricamente baja? La respuesta parece ser doble: sí y no.

  • No, porque mediante un mecanismo relativamente nuevo, el cual explico abajo, creían estar pasando el riesgo a otros.
  • Sí, porque cuando las papas queman todos las tiran, con lo cual estos “mecanismos” fallaron ampliamente.

La forma en la cual, supuestamente, se sacaban el riesgo de encima era por medio de la “securitization”. Lo que hacían, y produjo el mayor quilombo actual, era juntar un montón de hipotecas y transformarlas en “valores” que se venden en el mercado. Como las hipotecas en promedio suelen ser bastante seguras, estos “valores” fueron rápidamente valuados positivamente, lo cual llevó a una alta demanda de ellos. Y a tener mayor plata para seguir vendiendo hipotecas!!!

No tardó mucho en que todas las entidades del mundo que tienen portfolios de inversión, mantengan una cantidad importante de estos “valores”.

Cuando la cosa tendió a la baja y los “valores” empezaron a no rendir lo esperado, todo el mundo empezó a venderlos a lo loco. Lo cual hizo que decaiga rápidamente su valor de mercado y aumenten las razones para sacárselos de encima más rápido.

Dado que muchos bancos tenían una inversión importante en este tipo de inversión, de repente muchos perdieron liquidez. No tenían suficiente plata para funcionar normalmente. A medida que la liquidez fue bajando en general, los bancos empezaron a desconfiar de prestar más plata por si había quiebras. Lo cual produjo lo que llaman un “credit crunch”. Eso quiere decir que se empieza a prestar menos por miedo, lo cual lleva a que haya menos plata y que se pueda realmente prestar menos. Es otro círculo vicioso económico que termina en que no haya plata para ningún tipo de préstamo.

Tercera parte: de papelitos y numeritos a empresas y empleos

Dado que todo esto es una contracción temporal producida principalmente por pánico, ¿por qué están machacando con recesión y una posible depresión?

El problema es que las empresas trabajan “apalancadas” (con un porcentaje importante de deuda con respecto a ganancias) y usan préstamos para flujo de caja. Como actualmente los préstamos están contraídos, se tiende a prestar a tasas altas o no prestar. Vamos con ejemplos:

  • Si mi empresa solía usar cheques de pago diferido para obtener caja para pagar sueldos y otros gastos, las tasas me pasaron de entre 10 y 20 % anual a entre 20 y 30 % anual. Eso acá en Argentina, que supuestamente estamos con menos problemas.
  • Si mi empresa había tomado deuda (apalancado) con tasas “convenientes” pero variables, ahora estoy tan jodido como el tipo de Boston Legal.
  • Los que safan más son aquellos que usaban poca deuda (bajo apalancamiento) y alto nivel de reservas propias. Son pocos porque económicamente se considera mejor privilegiar el crecimiento que la seguridad económica.

Cuarta parte: situación argentina

La Argentina está en una situación increíble en la cual haber pasado por una crisis hace relativamente poco y no haberla superado del todo todavía le resulta una ventaja. Básicamente, la ventaja es que acá nadie nos quiere prestar hace tiempo y la cantidad de créditos en general es limitada, por lo cual una contracción de crédito es menos dolorosa.

Esto no implica ni cerca que safamos o que la situación mundial nos conviene.

  • Primero, porque tenemos una deuda importante (50% del PBI, aprox.) que ahora resulta imposible refinanciar razonablemente y que vamos a tener que apechugar para no caer de nuevo en default.
  • Segundo, porque una recesión mundial implica baja en demanda y precios. Ya podemos ver cómo los granos se desplomaron (la soja llegó a 610 dólares la tonelada, en parte por especulación. Ahora está a 340, aproximadamente). Por suerte producimos una cantidad importante de materias primarias que son las primeras en recuperar demanda. Más complicados están las industrias de lujos, como automotriz o electrónica.
  • El tercer factor que nos complica es ser una economía bastante chica, lo cual nos hace más fácil de “apretar”. Si Brasil decide unilateralmente ignorar a sus vecinos, nos puede hundir en productos y no hay mucho que podamos hacer. Lo mismo es aplicable a otros países, pero con menor riesgo, ya que con los demás podemos defendernos de manera “unida”. Lo inteligente sería entre todo el Mercosur adoptar medidas conjuntas para que todos apechuguemos un poco pero nadie se vea en serios problemas. Devaluar como hizo Brasil no es muy cooperativo.

Quinta parte: ¿depresión?

Se llama “depresión” cuando existe un período de decrecimiento, posiblemente seguido de un período de estancamiento, que dura varios años en lugar de meses (en el caso corto, se le dice “recesión”). La última depresión mundial (la única realmente mundial, creo, ya que antes había poco sentido “mundial”), fue en los ‘30 (llamada “Gran Depresión”). El parecido con la debacle actual es notable y difiere principalmente en las medidas tomadas. Parece que ahora creen entender mejor como funciona la cosa y están tomando medidas mejores. El problema es que estamos en territorio no marcado. Como nunca hubo semejante crisis en la que se tomaran las medidas actuales, las consecuencias probablemente no sean bien previstas. En los ‘30 se tomaron también las medidas que cada gobierno consideraba mejor. De haber sabido las consecuencias de algunas de esas medidas, no las hubieran tomado.

Sin embargo, las medidas actuales parecen ser mejores. Uno de los problemas que había en los ‘30 que ahora es distinto es que la cooperación económica mundial solo estaba dada por comercio. Cuando se produjo la depresión, las medidas que tomaron los países fueron unilaterales y orientadas a proteger sus economías. Eso produjo una muy fuerte contracción en el comercio mundial, lo cual fue el principal factor de lo fuerte de la depresión.

(ADVERTENCIA: a partir de acá es mi opinión, altamente especulativa y poco fáctica. Tomar “con pinzas” y a gusto de cada uno).

Si aprendimos la lección, una de las cosas que hoy se debería evitar es tomar medidas proteccionistas unilaterales. Creo que las herramientas tradicionales para controlar el comercio entre países no van a ser adecuadas en el contexto actual. Para evitar bombardeos comerciales y a la vez evitar contracción total por medidas proteccionistas y represalias (vos me cortás el comercio a mí, yo te lo corto a vos), debería planearse el comercio bilateral entre los países para buscar un equilibrio de balances. Empezaría por tratar de mantener el nivel de desequilibrio actual (o el del año pasado) y buscar compensarlo de a poco mes a mes. La ventaja de planificar el comercio es que entre ambos países pueden decidir qué monto de cada producto debería viajar a cada lado y mover los costos de importanción/exportación para equilibrar. Incluso un planeamiento multilateral o mundial de comercio durante un par de años quizás sea conveniente. Por lo menos hasta que vuelva el crédito.

Lamentablemente, ese nivel de cooperación entre las economías de los países no tiene precedentes ni cerca. Cada tratado de comercio ha sido abusado hasta ahora. Difícilmente los países confíen en implementar algo así. Esperemos que la contracción económica no sea tan fuerte para como que el proteccionismo florezca.

Quizás convenga en la Argentina, además de explorar tratados como los descritos en los párrafos anteriores, pensar de a poco un plan interno de “crisis total”, el cual consistiría, como mínimo, en garantizar la satisfacción interna de agua, comida, educación y contensión social (garantizar agua, comida y techo para desempleados). Sería ridículo en un país donde la producción de comida y agua sobra para alimentar a su población que por una crisis retrocedamos en el nivel de nutrición y educación general.

Notas relacionadas

Salió en La Nación un artículo de Paul Krugman, en el cual se comentan factores que dan a entender que la crisis es la peor en mucho tiempo y da sugerencias de como salir adelante. Si tiene razón, lamentablemente parece que el mundo va a contramano. Hay fobia al gasto, lo cual puede que lleve a la peor situación posible: una retracción del gasto y consumo en el medio de una recesión importante


Referencias

Las referencias están en orden de utilidad en el artículo.

  1. Subprime mortgage crisis en Wikipedia en inglés. Artículo detallado de la crisis subprime.
  2. Lista de las recesiones de USA.
  3. Las tasas de la Fed de los últimos años.
  4. Real state bubbles en Wikipedia en inglés. Explica los mecanismos que llevan a burbujas inmobiliarias. Es aplicable a otras burbujas, ya que muchos de los mecanismos son independientes de los bienes que se comercian. Cambia principalmente la velocidad.
  5. Precios inmobiliarios en USA.
  6. Definición de Securitization.
  7. Great depression en Wikipedia en inglés. Artículo sobre la gran depresión de 1929-1940