Archive for the ‘Política argentina’ Category

Otra forma de hacer política

Thursday, October 13th, 2011

Creo que nuestro país necesita madurar políticamente a otra forma de trato basada más en principios y no en posiciones. Lamentablemente la mayoría de los dirigentes actuales parecen preocuparse más por diferenciarse de sus contrincantes políticos en vez de ser consistentes y honestos. Se puede ver esto en afirmaciones absolutas que descartan por completo cualquier buena obra realizada por otros. He acá un ejemplo:

“No vamos a discutir nada que tenga que ver con una reforma de la Constitución con un partido que no la respeta, que no hace otra cosa que agraviarla. No nos dan garantía: no tenemos suficiente confianza en un partido que durante estos ocho años no hace otra cosa que vulnerar la letra y el espíritu de la Constitución”

“No hace otra cosa que agraviarla[...] no hace otra cosa que vulnerar la letra y el espíritu de la Constitución”. Aparentemente para Alfonsin todo lo que ha hecho el kirchnerismo es inconstitucional…

¿Qué espacio queda al diálogo, acuerdo y construcción política entre dirigentes que afirman algo tan tajante y absurdo? Me da mucha lástima ver políticos que en vez de concentrarse en sus buenos proyectos y propuestas se dedican a este tipo de acusaciones insostenibles que llevan a que sólo los fanáticos puedan tomarlos en serio.

Por esto es que aplaudo cualquier político que mantenga coherencia en su discurso y propuestas, y que esté dispuesto a votar cualquier ley de acuerdo a su implicancia y no a quién la apoye. Sólo así logramos un país que progrese. Creo que los argentinos vamos a encontrar un rumbo fijo recién cuando todos aprendamos a votar de acuerdo a quien mantiene coherencia apoyando propuestas con las que estemos de acuerdo en vez de enfocarnos en cuál se pelea más con quien menos nos agrada.

Superar estas formas de política requiere salirse de la miopía electiva que lleva a la gente a votar solo entre los que tienen más chances, al que menos problemas nos pueden causar. Construir una fuerza política con ideas nuevas requiere años de apoyo y construcción electoral. Al PT de Brasil le llevo 20 años de construcción política y 13 años de postular a Lula a presidente. A la larga ganaron mostrando que se puede hacer política que a la vez sea progresiva, constructiva y que incluya a todos los sectores del país. Si queremos tener una alternativa de ese estilo, tenemos que acelerar el proceso votando con convicción siempre.

Lo atamo con alambre, lo atamo

Sunday, September 25th, 2011

Nuestra cultura tiene una habilidad de adaptación a circunstancias difíciles que vale la pena destacar. Realmente produce admiración lo que logran los argentinos cuando la situación es difícil. Desde investigación con pocos recursos hasta trueque y cooperativismo para sobrevivir, nuestra capacidad para resolver rápida y efectivamente (aunque precaria) las cosas es muy buena.

El problema grave es nuestra total incapacidad para pasar a hacer las cosas bien cuando la precariedad ya no es necesaria. Así justifican algunos pagar sueldos en negro con empresas de 10 empleados o más, o dibujar números económicos desde el gobierno. Para lograr una economía consistentemente creciente necesitamos previsión y respeto de las reglas, para lo cual tenemos que lograr enfocar nuestra creatividad para la solución de problemas de una manera más ordenada. Y no mantener la precariedad solo por costumbre.

http://www.youtube.com/watch?v=9ZOBiLqbfBU

Fito Paez, valores y ballotage

Sunday, July 17th, 2011

Son muchos los que han criticado a la carta de Fito Páez en Página/12. Calificar a la mitad de la población electoral con semejantes términos quizás muestra un foco de falta de formas y de criterio. Pero, ¿desde cuándo lo que piensa la mitad de cualquier elección implica  razón y coherencia? La mitad aproximada de electores votaron a Menem en 1995 y por allá yo tenía ideas parecidas a las de Fito. No podía comprender como un gobierno que estaba mostrando un nivel de corrupción y mafia insólitos tuviera un apoyo mayoritario. Hoy suelo pelearme con la gente en discusiones al intentar destacar sus bondades, sin negar las penurias.

Pero el insulto no lleva a nada. Solo justifica a la gente en su pensamiento, ya que al usar insultos en nuestros argumentos es fácil descartarlos. Prefiero buscar entender y criticar desde lo que entiendo. Y a mi entender, el problema es que los argentinos tenemos memoria corta y muy poca visión de futuro. Nos preocupa más “que me vaya bien mañana” a “que algún día tengamos una patria próspera y feliz”. El problema también es que nos llenamos de bronca y votamos en contra, en vez de buscar alguna idea que ande perdida por ahí , y darle todo nuestro a apoyo hasta que nos convenzan del todo de que no valen la pena (o quizás cambiado el país).

No comparto despotricar contra la mitad de los electores. Pero si puedo entender algunas razones. ¿Qué futuro nos espera si apoyamos un gobierno que no esconde sus malos tratos (como contratar a amigos para carteles y obras), que cree que la solución al “problema habitacional” es sacar a palos a la gente, que piensa que importa más ordenar el tránsito que educar y mantener saludable a la gente. No voy a decir que el gobierno macrista no tiene logros. Pero en conjunto abruman los perjuicios a lo que considero fundamental para una Nación prospera. Y eso sí da asco.

Inmigracion “ilegal”

Parte de lo que se lo acusa a Macri es de insensibilidad social, al querer culpar a la inmigración ilegal de nuestros problemas habitacionales. Me pregunto si sabe en que país vive, ya que es diíicil de defender en nuestro país el concepto de “inmigrante ilegal”:

[...] y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino [...]

Habitar libremente la Argentina está en el preambulo de nuestra constitución y muy arraigado en nuestra cultura. No creo que sea bueno que hablar de inmigración sea un tema tabu. La inmigracion afecta el desarrollo social de un país y para que sea positiva tiene que tener guía y atención. Pero partiendo de la base de que todos son bienvenidos. Solo después podemos comentarles nuestras exigencias y preocupaciones para poder dar el mejor espacio posible.

Esta forma de atacar inmigrantes como causa de nuestros problemas no es más que un chivo expiatorio, digno de políticos facistas y xenófobos como abundó a principios del siglo XX, y que sirve de excusa para no buscar las causas que hacen que la migración sea un problema en vez de una bendición (como debería ser). Si el gobierno de la ciudad está preocupado porque no hay espacio para tanta gente pobre, debería fijarse que es lo que hace que la gente prefiera estar en las calles de Buenos Aires que en otras partes. Algo de lo que hacemos todos en Buenos Aires no cierra para el objetivo de tener una ciudad “linda”, sin miseria. Creer que la solución está en eliminar los pobres echándolos a patadas es triste. Todos los que viven en Buenos Aires, consiguen sustento en Buenos Aires. Que vivan tan mal habla de nuestra incapacidad como ciudad.

Tampoco creo que haya muchas soluciones a la inmigración pobre sin prestar una buena atención a lo que pasa más allá de nuestros ombligos. El mundo entero está con problemas de inmigraciones que no pueden sostener, y si no empezamos a buscar soluciones que lleven a que la gente viva bien donde esté, el problema solo va a empeorar cuanto más “libre” pretendamos que sea el mundo. Pronto llegaremos a un punto de inflexión donde nos daremos cuenta que estamos siendo muy hipócritas en como aplicamos los principios de libertad: no todos somos igual de libres.

Ballotage

Finalmente, quiero destacar la bronca que me da que periodistas hagan notas sobre lo absurdo de hacer un ballotage cuando el resultado ya esta “cantado”. Entiendo las pocas ganas de muchos electores de perder otro medio día a ir a elegir entre dos opciones que no les entusiasman. Pero despreciar nuestro sistema electoral de parte de un periodista me parece patéticamente antidemocrático. El sistema de Ballotage se hizo para aumentar la representatividad de un candidato, particularmente por la tendencia al “antivoto” que tienen las democracias. Permite evitar que el candidato que gane sea el de mayor imagen negativa (como hubiera pasado en Argentina en el 2003). Si es tan cantado el resultado actual, entonces hay que promover un cambio en la ley electoral que establezca mejores rangos. Pero dudo que eso sea cierto, ya que hay buenos ejemplos de votaciones más dispares que han cambiado a último momento. Y no  creo que los que pensaron el sistema electoral hayan sido tan idiotas para como no darse cuenta.

Lo peor del asunto es que puedo perfectamente imaginar a los mismos periodistas que argumentan la pérdida de tiempo y plata que será la futura elección de Buenos Aires haciendo notas comentando casos históricos de cómo se dio vuelta una elección si la situación fuese invertida. Cada vez es más fácil ver como la orientación de las notas está dada de acuerdo a los gustos personales de los periodistas. Me deja con una sed de análisis que no tengo donde saciar. Y con ganas de votar a Filmus, solo para joderlos.