Archive for the ‘medios’ Category

Parcialidad

Wednesday, September 16th, 2009

Hoy otra vez leí una nota de opinión en La Nación que muestra un fuerte falta de intención informativa junto con una muy poco disimulada intención de formar opinión a conveniencia de algunas empresas. Además de quejarse de “reglamentarismo excesivo” y defender los “derechos adquiridos” (derechos que nunca pueden estar por encima del bien común y que definitivamdente no incluye monopolios), falla completamente en tomar en cuenta la necesidad de una nueva ley de medios y proponer alternativas a los puntos criticados.

 Me llamó particularmente la atención el párrafo:

El artículo 19 permite que la Comisión Bicameral designar al defensor del público. Así, un funcionario oficialista podría ser intérprete, aun de oficio, de los reclamos del público, casi una paradoja. Basta con pensar si el público, en la actualidad, quiere ser interpretado por un hombre del Gobierno.

Además de negar la representatividad del congreso por completo, algo triste para un especialista en instituciones, está bastardeando a los papeles del ombudsman, fiscales, jueces, defensa del consumidor y cualquier entidad pública cuyo propósito sea defender a los ciudadanos. Suponiendo que el autor esté de acuerdo en que exista el papel de defensor del público, me pregunto como pretende elegirlo si no es por la representación más directa que tenemos los ciudadanos, es decir, el Congreso. Quizás pretenda una elección directa (difícil saberlo, no hace ninguna propuesta alternativa). A mí me suena más bien a una chicana para desprestigiar de entrada el concepto, aprovechando la baja imagen del gobierno en los lectores del diario.

La realidad es que el proyecto es mucho mejor que la ley que existe actualmente.  La discrecionalidad que tanto se queja, existe hoy. Solo aumentaría la representatividad de los miembros del ente controlante. Y si no alcanza, siempre se puede cambiar el proyecto para que sea más representativo todavía. Pero lo más importante de la ley, que restringe que la cantidad y tipos de medios que una misma entidad puede controlar, es esencial para una mejor democracia. Sobre eso hay consenso, y por más que a Clarín, El Cronista o La Nación no les guste, va a ser aprobado. Después, sobre el tiempo de aplicación y la forma de elegir los reguladores, podemos seguir buscando algo que conforme mejor a todos.

La discrecionalidad y el amiguismo no se pueden evitar solo con leyes. Se evita con una sociedad conciente que se espante y se queje con cada cosa que huele mal. Lo mismo que con la calidad informativa.

Extorsión mediática

Tuesday, September 1st, 2009

Las críticas al gobierno por la ley de medios y la forma en que se presenta abunda en estos días. En La Nación el Jueves (27 de agosto) apareció una nota titulada Duras críticas de la oposición al discurso de Cristina en el lanzamiento del nuevo proyecto de radiodifusión que sintetiza las objeciones de muchos de los actores. La expresión sobre “extorsión mediática” fue particularmente defenestrada.

No es novedad que a muchos no nos gusta el estilo presidencial. Extorsión mediática y secuestro de goles son frases poco felices. Tampoco simpatiza con muchos argentinos hacerse la víctima o acusar de misógenos (racistas o lo que sea) a los que no comparten la misma opinión. Sin embargo, no porque no me agrade el estilo voy a descartar todo lo que puedan hacer o decir, ni voy a alinearme automáticamente con los que se les oponen. Me gusta tener opciones.

Más alla de las formas, ¿qué hay de cierto en las acusaciones del gobierno contra algunos medios? No es difícil de ver que hay un ataque constante y poco objetivo de parte de los medios principales hacia el gobierno. Buscan dejar en mala luz cualquier acción del gobierno, a veces sutil, otras de manera descarada, si no abiertamente insultante. Algunos ejemplos:

Asunción de Obama: En ocasión del recambio presidencial de EE.UU., acá (y en otros países) los medios se hicieron una fiesta alegando que Cristina prefería ir a ver a Fidel Castro que estar en la asunción de Obama. Se olvidaron mencionar que no estaba invitada, como tampoco lo estaban la mayoría de los presidentes del mundo. No es costumbre en EE.UU. invitar mandatarios.  Que haya ido a Cuba para la época me hace creer que su cholulismo por Obama la llevó a estar lo más cerca posible, para quizás recibir una invitación a charlar. Pero eso es pura especulación mía.

abuso y ataque a los artistas populares: En noviembre de 2008 la revista Noticias, de la editorial Perfil, publicó en tapa una nota titulada El obseno uso de los artistas populares. La nota da a entender que varios artistas (Sosa, Gieco, Parodi, etc.) se  prestan a apoyar el gobierno por plata, lo cual fue suficientemente ridículo  a mi concepción de esas personas para como comprarla. La nota abunda en vicios de presentación. Tan ridícula fue que la revista Veintitres publicó una “contranota” titulada El obseno ataque a los artistas populares, donde muestran como la nota de Noticias saca de contexto dichos y datos, dando una mala impresión de cuestiones simples (como decir cuánto facturaron algunos músicos por ir a representar a la Argentina en un festival español sin mencionar los costos de llevar todo el equipo y la banda).

Glifosato: Ya expuse la defensa incondicional, ausente de análisis que mostraron Clarín y La Nación con respecto a la toxicidad del glifosato, demostrando que defienden intereses de mucha gente, pero no de sus lectores (no la mayoría, por lo menos).

Precisión

Los medios están llegando tan lejos que me sorprenden que todavía no haya demandas legales. Suelen cuidar como arman la información para evitar acusaciones, pero creo que la actual cruzada mediática ya abunda de excesos. La falta de preocupación por mantener real la información es sorprendente: TN levantó una nota falsa de una presentación sobre que marte se vería como la Luna, algo verificable con una simple búsqueda. Y en una nota de C5N  se muestra una bebida de un videojuego como real. 

Se puede ser crítico y objetivo. Hace rato que los medios principales dejaron de serlo.

El gobierno y los medios

No debería preocuparle a un buen gobierno que se manipule la información. No hay nada que pueda hacer más que mostrar las cosas como son. Reaccionar y pelearse es claramente contraproducente. Mentir, más todavía.  

Como sociedad deberíamos estar más preocupados. Los medios producen lo que la gente consume. Si aceptamos basura, eso obtenemos. Deberíamos exigir calidad informativa y castigar tomarla a la ligera.

Que los políticos adquieran medios o que empresarios de medios se hagan políticos debería llamar la atención y causar repudios.

Ley de medios

Lo más esencial de la ley de medios es limitar el monopolio de información. Esto es lo que afecta de base los intereses de grandes grupos mediáticos, razón por la cual van a hacer todo lo que esté a su alcance para evitarla. Esperemos que el diálogo y patriotismo sea mayor entre los legisladores y que no se permitan manipular.

Siendo esta ley tan importante para una mejor democracia, no está bien apurarla. Aprobarla con apuro por miedo al recambio de legisladores solo logra desprestigiar una ley que tiene que tener la máxima institucionalidad y apoyo posible. Creer que corre peligro en el nuevo congreso es subestimar mucho. Hay mucho apoyo a una ley nueva entre los ganadores del 28 de junio. Lo único que evitaría su tratamiento y aprobación (y mejora) es intentar bloquear éxitos adjudicables al gobierno. Actitud mezquina ya conocida en la historia Argentina, que nos disminuye y no pasa desapercibida. Actuar así, sería subestimar a los ciudadanos.