En una nota de opinión del diario La Nación titulada Una picante noche en la alcoba de Olivos, se cuenta un intercambio de opiniones del matrimonio presidencial en su alcoba como si se fuera testigo vivencial de vidas privadas, relato que parecería extraído de una película.
He comentado en otras ocasiones lo lamentable que encuentro este tipo de periodismo que poco tiene de verificable y nada de informativo; notas protegidas atrás del concepto de “opinión” en las cuales los autores juegan a dioses omnipresentes.
Me pregunto qué es lo que hace que prospere esta pobreza periodística. ¿Acaso somos incapaces de exigir periodismo y análisis real? ¿Es que realmente son los medios los que forman la demanda? Quizás es solo una falta de alternativa. Pero la popularidad de estos autores de opinión muestra que a la mayoría de la gente le fascina leer lo que le gustaría que sea, por más evidencia contraria que pueda existir; y que la falacia alimenta fácilmente la mente masiva. Cómo me gustaría que encontremos una píldora contra tan simple manipulación.
Acá la nota: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1289476