En octubre del año pasado, escribí un artículo describiendo las causas de la crisis actual y algunas opiniones sobre su posible impacto.
Acá les dejo una breve descripción de las perspectivas a esta altura, de acuerdo a mi visión de las noticias que me llegan.
Como mencione en el artículo anterior, esta crisis es la peor desde la gran depresión. Incluso hubo entonces muchas dudas de caer en una depresión similar a la de la decada del ’30. Las dudas todavía permanecen, aunque ahora hay más optimistas que pesimistas. Desde marzo hasta ahora, los mercados y líderes de las economías del mundo actúan como que la tormenta ya pasó. Y muchos indicadores pasaron a ser no tan negativos, algunos incluso han sorprendido con mejoras. Sin embargo, hay muchos datos todavía que me dejan con dudas de la recuperación definitiva: no veo que una auténtica recuperación se pueda dar manteniéndose todavía en zona negativa factores como el desempleo, quiebras y comercio exterior. Todos estos son factores que se retroalimentan y que tardan un tiempo en notarse realmente, por lo que no estaría tranquilo hasta después de unos meses de que muestren una constante recuperación (y no solo una desaceleración en su caída).
Si esto está tan dudoso, ¿por qué hay tantas voces optimistas y tan pocas advirtiendo estos peligros? Primero, no es cierto que no haya advertencias. Simplemente son más enfáticas las buenas noticias que las malas. El problema de mercados impulsados por espectativas es que nadie que tenga un papel importante en la economía se anima a decir cuan mal ve la situación por miedo a convertirse en una profecía autorealizada. Y sin embargo, a pesar de esto, hay advertencias de personas tan importantes como Duncan Niederauer (el presidente de NYSE), Paul Krugman y Strauss Kahn (director del FMI). De comentaristas menos conocidos, se puede leer todo tipo de pronósticos apocalípticos mezclados con aclamaciones de victoria muy poco prudentes (que me hacen dudar de las motivaciones de sus autores).
¿Segunda ronda?
Mientras que en Estados Unidos siguen quebrando bancos y aumentando el desempleo, ahora empieza toda una nueva epoca de reacomodos inmobiliarios que van a poner a prueba en serio al sistema financiero. A su vez hay muchos rumores de que la actividad comercial de China, que es influencia importante en el mantenimiento de precios de materias primas, se debe principalmente al aumento de stock. Cuando cumpla sus objetivos y deje de comprar, solo va a quedar el capital especulativo, que va a huir ráudamente cuando note que no tiene sustento, como hace siempre.
Cantar el fin de la recesión es muy prematuro, en especial teniendo en cuenta que esos datos pueden tardar más de un año en conocerse bien. La economía siempre fluctúa, con lo cual es razonable que en medio de una recesión haya algún período de mejora. Lo cual no indica para nada una tendencia. Ahora hay bastantes indicativos de que las mejoras en los últimos meses se deben a un rearmado de inventarios y no a una genuina recuperación.
La posibilidad de un “double dip” en forma de W es bastante clara. Habrá que estar precavido y esperar a ver que pasa.
Más datos indicativos
- Los empleados están vendiendo a lo loco, señal que suele anticipar con tiempo problemas ecónomicos: http://www.marketwatch.com/story/corporate-insiders-selling-at-faster-pace-2009-09-22
- Además de los datos de inmuebles comerciales, hay toda una temporada de reacomodos en el mercado residencial debido a las hipotecas ARMs: http://www.calculatedriskblog.com/2009/09/san-francisco-30-billion-option-arm.html. Estas hipotecas son más problemáticas ya que tienen un nivel más especulativo. Muchas fueron tomadas para invertir en inmuebles, por lo que cuando el valor de la propiedad pasa a estar por debajo de la deuda (negative equity), muchos deciden no pagarla y dejársela al banco.