Archive for June, 2009

Elecciones 2009 – ¿A quién voto?

Thursday, June 4th, 2009

No pretendo acá hacer proselitismo. No voy a decir a quién votar. Pero si quiero comentar algunos de los problemas que uno se enfrenta en una elección y analizar formas de resolverlos.

Quino, el más grande, inmortalizó el dilema ciudadano en la siguiente tira:

Mafalda Elecciones

Mafalda Elecciones

 

Pragmatismo

En las elecciones presidenciales del 95, no entendí cómo ganó Menem. No me cerraba. El nivel de corrupción e impunidad era atroz, había una fuerte desconfianza sobre cómo se había privatizado empresas estatales, sin la prometida reducción de deuda. Encima ya había cierta idea circulando que el 1 a 1, que era el gran logro del gobierno era difícil de sostener con un déficit constante. Entonces, ¿por qué ganó? Y encontré la respuesta más tarde: pragmatismo. Por más corrupción que podamos argumentar en contra del menemismo, muchas cosas que andaban muy mal, empezaron a andar mejor. No había casi inflación y los servicios básicos funcionaban bastante mejor que pocos años antes. Habrán sido malas privatizaciones, pero funcionaban. Y más importante, la estabilidad monetaria gustaba. Tanto gustaba que muchos se endeudaron y no querían cambiar de capitán por si se les movía el barco.

Esto es la forma en la que mucha gente vota. Pensando en la opción que menos le perjudica. Y siempre que se contemple al conjunto de la población (para evitar egoísmos) y se mire a largo plazo (para evitar penas mañana), es una buena estrategia. Lamentablemente, suele olvidarse de ambas precondiciones.

 

Idealismo

El problema con siempre votar a algo que no nos gusta por miedo a lo que pueda pasar es que nunca informamos con el voto qué es lo que queremos como país. Es necesario para que las ideas que la ciudadanía comparte para el futuro tenga posibilidades de prosperar, que sean plasmadas en los votos. Si queremos un país con una economía sustentable y ecológica, tenemos que buscar los proyectos que más se enfocan en esas ideas. Si queremos combatir la pobreza, tenemos que buscar proyectos socialmente comprometidos.

Realismo

Un factor importante que influye (y debe influir) en las elecciones es la capacidad de llevar a cabo las ideas de un partido. El problema más constante en la izquierda en el mundo, es que se desviven imaginando utopías que no tienen idea de como llevar a cabo (ni si son realizables). Por eso, cualquier partido que realmente quiera hacer cambios debe tener una clara idea de cómo llevar de donde estamos a donde queremos ir, sin romper mucho en el medio. Esto también implica tener capacidad para tratar con los distintos actores sociales. Es fácil decir que un gobierno fracasa porque ni el empresariado ni los sindicatos ni la oposición apoya al gobierno. Pero habla muy mal de la capacidad para convencerlos de acompañar.

Cada cosa a su lugar

Es importante destacar que hay cosas que conviene priorizar en cada tipo de funcionario. En un juez probablemente queramos priorizar que sea educado, honesto, correcto, formal y  socialmente comprometido. Un legislador quizás convenga que sea idealista, con propuestas y un buen plan de largo plazo para el país. Para ejecutivos, nos conviene que tenga capacidad de diálogo y convicción, eficiencia y capacidad administrativa.  Por eso creo conveniente priorizar el pragmatismo para elecciones de gobernantes e idealismo para elecciones legislativas. El realismo, siempre conviene.

 

¿Y ahora?

Para hacer un buen deber como ciudadano, deberíamos tratar de conocer a los candidatos y sus partidos, conocer sus propuestas y sus trayectorias. Lamentablemente, toda la campaña actual parece estar enfocadas en mezquindades técnicas, sorpresas de último momento (como si tomarnos con la guardia baja haga que no nos demos cuenta a qué votamos) y ataques cruzados sobre las intenciones y acciones de los otros. Sobre un proyecto de país, nadie habla. Propuestas, nadie muestra. Es triste ver que las propuestas están ocultas lejos de las campañas, cuando deberían ser la principal herramienta de decisión para los ciudadanos.

El problema se alimenta del hecho que a una ciudadanía apática no le interesa averiguar de qué se trata la cosa. Se los compra con spots llamativos o tirando abajo la imagen de los otros. ¿Para qué poner propuestas que después te recriminen por no cumplir si a pocos les interesa?

Elecciones 2009 – Votar o no votar

Monday, June 1st, 2009

Desde aquel apático 2001, cuando la desilusión ciudadana llevó a muchos argentinos a usar el voto negativo (votar en blanco, impugnar o no votar), el nivel de este tipo de votos se mantiene alto. La idea general es que siendo nuestros políticos tan desastrosos,  no vale la pena votar a ninguno y quizás así surjan nuevas opciones. Lamentablemente, no votar no da ningún mensaje positivo sobre qué se espera de los políticos. No hay ninguna razón para que los políticos se molesten en probar otras maneras de hacer gobierno, dado que no hay temor de que las cosas cambien.

El problema grave es que muchos votan negativamente para no desilusionarse. El razonamiento es del estilo “no importa a quién vote, me va a desilusionar. Mejor no voto a nadie y no me siento responsable”. Pero la responsabilidad civil no se puede evitar. Todos somos responsables de los políticos que tenemos, por elección o por la falta de elección. Yo soy de la opción de buscar entre todos las listas las que mejores propuestas han tenido. De esa manera no solo tengo una buena idea de que buscan hacer las cosas más parecidas a lo que me gustaría, sino que estoy seguro también de que tienen iniciativa e independencia. Particularmente en una elección legislativa, donde es más fácil votar con ideales sin pensar que uno está tirando el voto. Ahora, cada voto realmente cuenta.